Hace unos días logramos un acuerdo inédito.

Llegaron hasta el Palacio de la Moneda dirigentes sindicales y los representantes de los trabajadores y de las empresas de todos los tamaños. Conversando francamente y sobre todo, poniendo el interés superior de Chile y de su gente por delante de cualquier otra consideración. Pudimos construir un acuerdo en materia de empleo que, estoy segura, será un referente en la manera como se enfrentan las crisis, no sólo en Chile, sino que en el mundo entero. Qué estamos diciendo con este acuerdo: Que el costo de la crisis no lo pueden pagar los trabajadores y que debemos diseñar los mecanismos eficaces para proteger sus puestos de trabajo. No somos ciegos. Sabemos de las dificultades reales que enfrentan muchas empresas. No es culpa del pequeño o mediano emprendedor que las empresas a las cuales abastece pasen por momentos complicados. Tampoco es culpa de la empresa exportadora que se les cierren los mercados externos. De ahí la necesidad de contar con instrumentos efectivos, que permitan proteger el ingreso familiar, por una parte, y aprovechar este momento para aumentar la productividad futura. Lo que propusimos es incentivar a las empresas, para que en vez de despedir a los trabajadores, opten por capacitarlos. Uno de los instrumentos entrega un incentivo tributario de capacitación para aquellas empresas que mantengan sus planillas. Otro de los instrumentos es el llamado “permiso de capacitación”, que permite que, en acuerdo con el empleador, el trabajador pueda hacer uso del seguro de cesantía por cinco meses, sin interrumpir la relación laboral, para capacitarse durante este tiempo, reintegrarse a sus funciones después de que el temporal amaine y aportar con sus conocimientos a la productividad de la empresa, y además tener mejores condiciones. El acuerdo también se hizo cargo de un aspecto que me preocupaba y cual era qué hacíamos con una enorme cantidad de mujeres jefas de hogar. Creamos en tal sentido 20 mil nuevos cupos en el programa de capacitación laboral para mujeres que han estado desempeñándose como trabajadoras dependientes, pero que necesitan apoyo estatal para reconvertirse en independientes o emprendedores. Quiero también aprovechar de agradecer el apoyo del Congreso, porque ha aprobado esta ley en tiempo récord. ¡Entonces quisiera pedir un aplauso para nuestros parlamentarios, muchas gracias! Viene ahora una compleja etapa de implementación, a cargo de nuestra Ministra del Trabajo, para asegurarse que las empresas conozcan el mecanismo y los trabajadores lo sientan propio; para montar el sistema de las capacitaciones y que éstas además de mayor calidad. Quiero reiterar el llamado a los empleadores: cuiden el empleo. Cuiden a su gente. Hemos creado instrumentos que permiten enfrentar los momentos difíciles y salir incluso fortalecidos. Pero se requiere también de vuestra voluntad.



Comentarios recientes
hace 2 semanas
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 1 mes